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En todo el mundo el tango es un género musical y una danza, pero en Argentina, especialmente Buenos Aires, es mucho más que eso. Es una expresión cultural compleja que forma parte de la identidad rioplatense. Su nacimiento e historia habla de clases sociales, economía, hegemonías, marginalidades, mestizaje y creación. Vamos a hablar de algunas de estas ideas en los siguientes párrafos.
Por empezar, musicalmente, el tango tal como lo conocemos hoy tiene forma binaria (tema y estribillo) y compás de cuatro cuartos (a pesar de que se le llama «el dos por cuatro»). Clásicamente se lo interpreta mediante orquesta típica o sexteto, siendo el instrumento icono, el bandoneón. Las letras utilizan mucho lunfardo y suelen expresar tristeza, melancolía generalmente de un amor, de un lugar, de la familia…
El tango como danza (hoy, insisto) está diseñado a partir del abrazo de la pareja que comparte un eje en el movimiento. Es un baile en donde la seducción cumple un rol importante en la interpretación.
El origen del término “tango” es discutido, pero entre los investigadores gana la idea de la procedencia bantú (Nigeria, Congo). Tamgú significa en esta lengua ‘tambor’ y ‘bailar al son del tambor”. Curiosamente, en el siglo XIX, en Las Islas Canarias y en otros lugares de América la palabra “tango” significaba “reunión de negros para bailar al son del tambor”. Para la mayoría de las etnias africanas esclavas llevadas a la Argentina (Congo, golfo de Guinea y sur de Sudán), tangó refería a un “espacio cerrado/ privado”, “círculo”. Paralelamente, los traficantes de esclavos españoles llamaban tangó a los lugares donde encerraban a los esclavos, tanto en África como en América. El sitio donde los vendían también recibía ese nombre.
Más allá de los antecedentes africanos, latinoamericanos y europeos del tango, sus orígenes culturales se han fusionado de tal modo que resulta casi imposible reconocerlos. Constituye hoy un fenómeno sui generis, una expresión artística de fusión. Candombe, payada, milonga, habanera cubana, tango andaluz, polca, vals, etc., provenientes de los orígenes más diversos (africanos, gauchos, hispanos coloniales, indígenas, italianos, judíos, alemanes, andaluces, cubanos, etc.) confluyen, negocias, se fusionan y se modifican en un proceso de varias décadas hasta formar el tango.
¿Dónde se dio esta fusión cultural (y biológica) de indígenas, negros y europeos? Pues mayormente en el arrabal rioplatense o suburbios de Buenos Aires, Rosario y Montevideo ¿Cuándo? En las últimas décadas del siglo XIX. El bandoneón, que le dio forma definitiva al tango, recién llegaría al Rio de la Plata allá por 1900, en las valijas de inmigrantes alemanes. La primera partitura de la que existe registro (pero sin autor) es La canguela (1889)
El lunfardo, alimento del tango, está plagado de expresiones italianas y africanas. El ritmo del tango a su vez se vincula con la habanera cubana que – junto con la milonga, malambo y candombre- son parte de una misma familia musical de raíces africanas y gauchas.
¿Cuál fue el contexto socio-económico y cultural del tango? Esta expresión era popular, vulgar, “prohibida” para las clases altas y censurada por la Iglesia Católica. Se desarrolló arrabales, puertos, prostíbulos, bodegones y cárceles donde confluían los inmigrantes y la población local, descendientes en su mayoría de indígenas y esclavos africanos. Sin embargo, este escenario cambiaría con el correr de las décadas. Los "niños bien" de Buenos Aires no tenían reparos en bajar a los arrabales para divertirse, y es este hecho el que “exportó” el tango hacia Europa para que allí continúe de dar forma a este fenómeno nacido en el Rio de la Plata. Entonces, los viajes de estos burgueses y aristócratas del Nuevo Mundo, especialmente a París, capital del glamour, de la moda y desprejuiciada tuvieron un rol clave en el tango que conocemos hoy. Curiosamente, es entonces, cuando Buenos Aires se mira en París, cuando finalmente el tango entra en sus salones más nobles avalado ahora por el bautismo europeo.
Carlos Gardel, es el más recordado cantante de tango de los años veinte y treinta. Comenzó su carrera en comités políticos de los suburbios fabriles de Buenos Aires, cantó en París y en Nueva York, filmó varias películas en EE. UU. Se convirtió en un mito para los rioplatenses. Grandes orquestas, como las de Juan D’Arienzo, Carlos Di Sarli, Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo (1914-1975), Horacio Salgán (1916-), Ángel d' Agostino o Miguel Caló actuaban a la vez en los cabarés del centro y en salones barriales, y, con ellos, creció enormemente la industria discográfica en la Argentina. Otros notables cantantes de la época fueron el Polaco Goyeneche, Edmundo Rivero, Ángel Vargas, Francisco Fiorentino, Héctor Mauré y Alberto Podestá. Por su parte, Homero Expósito y José María Contursi también escribieron las letras de algunos tangos. Desde fines de los años cincuenta comenzarían a surgir corrientes tangueras renovadoras. Los primeros fueron músicos como Mariano Mores y Aníbal Troilo que empezaron a experimentar con nuevas sonoridades y temáticas. Pero el renovador indiscutido fue el marplatense Astor Piazzolla y el uruguayo Horacio Ferrer
El tango fue llegando a las décadas de los `80 y `90 con una fuerza cada vez más internacional al punto que en el 2009 fue presentado por los presidentes de la Argentina y Uruguay para ser incluído, y finalmente aprobado en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (UNESCO).


